
El Comité – Viernes
A todos nos agradan las rutinas. Nos hacen la vida fácil y cómoda, nos dan sensación de control. Fritz también tiene su rutina de viernes.
En la madrugada del 12 al 13 de agosto de 1961, Berlín fue dividida físicamente mediante la primera versión provisional de lo que se convertiría en el tristemente famoso Muro de Berlín. De la noche a la mañana familias quedaron separadas, padres sin hijos, novios sin novias, empresas sin trabajadores, escuelas sin maestros.
Pero antes de ese día hubo un pequeño grupo de hombres que concretó el proceso. ¿Quién decidió que calle suponía la frontera? ¿Quién decidió si una acera pertenecía al bloque este o al bloque oeste? ¿Cómo se sentían estas personas? ¿Por qué lo hicieron?
Fritz Schreiber fue uno de los hombres que perteneció a ese reducido comité. Esta es su historia.
Así presenté un 20 de Abril de 2016 El Comité. Un proyecto que surgió de una pequeña conversación con mi sobrina Ada sobre una película que acababa de ver hacía unos días.
El 15 de abril de 2016 compré el dominio y lo presenté 5 días después. Muchos os apuntásteis desde el minuto cero para recibir cada día en vuestros correos El Diario de Fritz, la aventura de un hombre que comencé a escribir sin tener claro ni yo como iba a evolucionar, sólo que tenía que construirse ese muro con fecha concreta y que quería que Fritz reflejara las dudas que a mi me habían surgido viendo aquella escena de aquella película
Cómo habían decidido los hombres de El Comité, si hubiera existido, el trazado. Si habían tenido en cuenta las personas y comercios que quedarían a un lado u otro. Si eran conscientes de lo que estaban haciendo y sus consecuencias personales, mucho más allá de las políticas. Fritz no existió, que yo sepa, pero cobro vida en mi interior cada vez que me ponía en modo El Comité. Y me gustó mucho hacerlo, fue un proceso creativo muy diferente para mí.
El dominio ya no existe pero me resisto a dejar que se pierda todo aquel trabajo. Esta vez cuentan con algunos enlaces a acontecimientos históricos, algunas correcciones en la escritura y siempre, en cualquier momento, podréis tener la historia completa comprando el libro. En cada entrada de este reedición hay un enlace de compra por si queréis completar la historia sin tener que esperar.
Libro disponible en Amazon. Me haces muy feliz si lo compras.

A todos nos agradan las rutinas. Nos hacen la vida fácil y cómoda, nos dan sensación de control. Fritz también tiene su rutina de viernes.

A veces los hermanos o hermanas no se parecen en nada, pero cuando están unidos es una de las relaciones más poderosas del mundo

Fritz no tiene mal concepto de si mismo, y en general nota que la gente también le tiene como alguien en quien confiar.

Reuniones discretas, oscuras, secretas, llenas de silencios que ensordecen y pequeñas frases que marcan se hacen gigantes.

Las cosas empiezan a concretarse, ya no es un plan difuso, la sala empieza a llenarse de mapas y todos llevan deberes a casa.

Fritz es un tipo tranquilo. Lo que para otros podría ser aburrido, como construir una maqueta, para él es relajarse y reflexionar.

Los trabajos avanzan pero alguien los quiere más rápidos y, sobre todo, minuciosos en el trabajo con los mapas. Parece que el tiempo apremia.

A veces toca negar la mayor. No le tocó a Fritz pero si tuvo que aguantar estoicamente y mientras su jefe mentía a la prensa.

A veces lo que parece ser una forma de despejarse y evadirse se transforma en algo que te recuerda dónde estás metido y porqué. Y no alivia.