
Síndrome de Diógenes
Viví el síndrome de Diogenes en carnes ajenas cuando no sabía ni su nombre. Hoy intento sanar mi mente de este síndrome de Diógenes digital que padezco en este blog.
Un blog como los de los años vírgenes de internet. De esos que nos buscan engancharte, sin titulares para que piques, sin intentar viralizarse. De los de poca imagen y mucho texto. De los que requieren un pequeño esfuerzo por parte del que lo lee.
¿Sabes qué? Si estás por aquí, sé que eres de los mios.

Viví el síndrome de Diogenes en carnes ajenas cuando no sabía ni su nombre. Hoy intento sanar mi mente de este síndrome de Diógenes digital que padezco en este blog.

Mi declaración de principios para año nuevo. Algunas de las cosas que ya he empezado a hacer y otras que iré haciendo. Espero que al final de 2026 no sea más que una lista de propósitos incumplidos.

¿Balance de año que termina? Siempre he sido más de mirar hacia delante así que aquí van mis intenciones para el año nuevo

Todo sería más sencillo si la gente no fuera pensando siempre el dejar el marrón al siguiente.

No sé como agradecer a tanta gente el cariño que me mostró en la inauguración de mi primera exposición fotográfica

Lo de mi pasión/devoción por Huéscar, ese pequeño gran pueblo de la sierra de La Sagra.

Profesional no, porque no vivo de ello, pero igual resulta que soy un poco fotógrafo

Sí, soy un zurdo frustrado, de esos que obligaron a ser diestro para no ser «siniestro». Y todo tiene consecuencias 🙂