
El Comité – La tienda de tabaco
Pequeños detalles, como ir a comprar su tabaco preferido, hacen a Fritz comenzar a tomar conciencia de en qué está trabajando
Un blog como los de los años vírgenes de internet. De esos que nos buscan engancharte, sin titulares para que piques, sin intentar viralizarse. De los de poca imagen y mucho texto. De los que requieren un pequeño esfuerzo por parte del que lo lee.
¿Sabes qué? Si estás por aquí, sé que eres de los mios.

Pequeños detalles, como ir a comprar su tabaco preferido, hacen a Fritz comenzar a tomar conciencia de en qué está trabajando

A veces lo que parece ser una forma de despejarse y evadirse se transforma en algo que te recuerda dónde estás metido y porqué. Y no alivia.

A veces toca negar la mayor. No le tocó a Fritz pero si tuvo que aguantar estoicamente y mientras su jefe mentía a la prensa.

Los trabajos avanzan pero alguien los quiere más rápidos y, sobre todo, minuciosos en el trabajo con los mapas. Parece que el tiempo apremia.

Fritz es un tipo tranquilo. Lo que para otros podría ser aburrido, como construir una maqueta, para él es relajarse y reflexionar.

Las cosas empiezan a concretarse, ya no es un plan difuso, la sala empieza a llenarse de mapas y todos llevan deberes a casa.

Reuniones discretas, oscuras, secretas, llenas de silencios que ensordecen y pequeñas frases que marcan se hacen gigantes.

Fritz no tiene mal concepto de si mismo, y en general nota que la gente también le tiene como alguien en quien confiar.

A veces los hermanos o hermanas no se parecen en nada, pero cuando están unidos es una de las relaciones más poderosas del mundo