
El Comité – La maqueta
Fritz es un tipo tranquilo. Lo que para otros podría ser aburrido, como construir una maqueta, para él es relajarse y reflexionar.
Un blog como los de los años vírgenes de internet. De esos que nos buscan engancharte, sin titulares para que piques, sin intentar viralizarse. De los de poca imagen y mucho texto. De los que requieren un pequeño esfuerzo por parte del que lo lee.
¿Sabes qué? Si estás por aquí, sé que eres de los mios.

Fritz es un tipo tranquilo. Lo que para otros podría ser aburrido, como construir una maqueta, para él es relajarse y reflexionar.

Las cosas empiezan a concretarse, ya no es un plan difuso, la sala empieza a llenarse de mapas y todos llevan deberes a casa.

Reuniones discretas, oscuras, secretas, llenas de silencios que ensordecen y pequeñas frases que marcan se hacen gigantes.

Fritz no tiene mal concepto de si mismo, y en general nota que la gente también le tiene como alguien en quien confiar.

A veces los hermanos o hermanas no se parecen en nada, pero cuando están unidos es una de las relaciones más poderosas del mundo

A todos nos agradan las rutinas. Nos hacen la vida fácil y cómoda, nos dan sensación de control. Fritz también tiene su rutina de viernes.

A veces las casualidades existen y en una de esas casualidades se conocieron Fritz y Heidi. Casualidades de las que duran años.

En una ciudad donde conviven cuatro lenguas oficiales es imprescindible tener un buen intérprete cerca. Y si es bueno posiblemente dure poco.

La censura, ese empeño de los poderosos en controlar lo que la gente ve, piensa, habla… Algo tan complicado como poner puertas al campo.